Este año jubilar nos anima a compartir más como Provincias Centroamericanas
Las Hermanas de las Provincias Nuestra Señora de La Paz y El Divino Salvador celebraron con gran alegría sus bodas de oro y plata, conmemorando 50 y 25 años de vida consagrada. Este evento no solo es un testimonio de su dedicación y compromiso espiritual, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de su entrega en la comunidad y a la Congregación. A lo largo de las décadas, han trabajado incansablemente en la educación, la atención a los más necesitados y la promoción de valores franciscanos como responsables de una fraternidad o apostolado. Las celebraciones incluyeron momentos de oración, gratitud y compartir historias que han resaltado sus años de entrega y amor, donde han fortalecido así los lazos entre las hermanas.
Siendo imagen perfecta de Jesucristo para reparar la viña del Señor.